¿Qué crees que se le está pasando por la cabeza a la mujer de la imagen? ¿Se habrá olvidado de dar de comer al perro, de a qué hora tiene la cita con el dentista, o del proyecto que le pidió su jefe?
Es bastante probable que no sea ninguna de estas sugerencias, pero su cara expresa la preocupación por algo que tenía que hacer y ha olvidado.
¿Cuántas ocasiones te has encontrado pensando en lo que tenías que hacer? Para que esto no vuelva a suceder y tu cerebro rinda al máximo te presentamos una lista de alimentos y complementos alimentarios que mejorarán su función:
- Cereales integrales, pescado azul, huevos y plátano. Son ricos en fósforo.
- Pasta, atún en lata, hígado de cordero y de cerdo. Son ricos en selenio.
- Hígado de ternera, soja, yema de huevo y lechuga. Son ricos en colina.
Cada uno de estos nutrientes, fósforo, selenio y colina, tienen una función relacionada con la mejora del riego sanguíneo cerebral y la transmisión de impulsos nerviosos. Por lo que el consumo habitual favorece el desarrollo y mejora de la memoria.
Cuando nos encontramos en casos más particulares, como períodos de exámenes, personas con herencia de enfermedades degenerativas y ancianos, podemos recomendar la suplementación. En estos casos las más adecuadas son aquellas que incorporen ginkgo biloba, fosfatidilserina, ginseng, jalea real, antioxidantes y selenio. Sin olvidarnos, que una alimentación sana y equilibrada ha de ser el pilar.
Una dieta tipo podría ser la siguiente:
DESAYUNO: Cereales integrales con leche. 1 plátano.
MEDIA MAÑANA: 1 zumo de naranja. 1 tostada integral con paté de hígado de cerdo.
COMIDA: Ensalada de pasta con atún, lechuga, huevo cocido y nueces. Pan integral. 1 macedonia de frutas.
MERIENDA: 1 batido de plátano.
CENA: Salmón con verduritas al horno. Pan integral. 1 yogur.










