Esta es una dieta ovolactovegetariana, caracterizada por el consumo de frutas, verduras y frutos secos sin procesar; leche pasteurizada y huevos biológicos.
Sus principales ventajas es que mantiene las propiedades físico-químicas y nutricionales de los alimentos, favoreciendo una correcta digestión, evitando la aparición de enfermedades realcionadas con el aparato digestivo.
No es recomendada durante el embarazo, lactancia o crecimiento infantil, ya que puede provocar el déficit en algunos nutrientes integramente de origen animal. Aún así se podría seguir en estos períodos tomando suplementos de levadura de cerveza y añadiendo perejil fresco en todas las comidas (Éste último por su aporte en hierro).
Con todos los parámetros anteriores podríamos deducir que es muy adecuada para hacer períodos depurativos del organismo, ayudar a mejorar el estreñimiento, reducir el colesterol y otras enfermedades cardiovasculares y ayudar a adelgazar.
Si quieres probar su eficacia, síguela al menos 10 días. Verás mejorados tus analíticas sanguíneas y lograrás estilizar tu silueta:
DESAYUNO: 1 vaso de leche pasteurizada desnatada. 5 almendras sin tostar. 1 manzana o 2 mandarinas.
MEDIA MAÑANA: 1 zumo de zanahoria, apio y remolacha.
COMIDA: 1 plato de lechuga, tomate, cebolla, apio, zanahoria, nueces, ajo y 1 huevo cocido, aderezada con aceite vegetal, albahaca y tomillo. 1 rácimo de uvas.
MERIENDA: Batido de 1 vaso de leche pasteurizada con manzana y fresas.
CENA: 1 plato de ensalada de brotes de soja, cebolla roja, espinacas frescas y nueces. 2 naranjas con miel.
El fundamento de la dieta es comer muchas frutas y verduras en crudo, por lo que te aconsejo que eches un vistazo a las recetas de ensaladas pinchando aquí. Recuerda que el queso lo puedes cambiar por tofu.










