Tonifica tus músculos bailando

Solo necesitas 30 minutos al día! Y si no tienes tiempo para hacerlo seguido, divídelo en 2 tandas de 15 minutos cada una, o en 3 de 10 minutos. Lo importante es que seas constante, y que lo hagas diariamente. Puedes hacerlo mientras estás en la oficina, frente a un mostrador, cocinando, planchando… Solo hace falta que estés de pie y que pongas música a tus movimientos.

¿Los resultados? Aumento del gasto metabólico (podrás premiarte con algún dulce sin temer), secreción de endorfinas (hormonas de la felicidad), mejora del autoestima (perderás todos tus complejos) y firmeza de la piel (por el efecto tensor de los músculos). ¡¿A que esperas para ponerte manos a la obra?!

  1. Calentamiento. Siempre antes de empezar. Si puedes pon un CD de música latina, árabe, tambores africanos, etc. Quédate descalza. Rota cada tobillo 5 veces hacia la izquierda y luego hacia la derecha. Haz lo mismo con tu cintura, como si estuvieras bailando el hula-hop. Repite con las muñecas, y con el cuello; si alguien te pregunta le puedes decir que te duele y que estás estirando. Ahora coge aire muy hondo y estira tu cuerpo hacia atrás formando una C. Recuerda que en todos los movimientos que siguen puedes hacer la coreografía lo discreto que quieras, o infundirle mucha marcha.
  2. De pie, con los pies juntos y las manos en las caderas, balancea tus caderas de un lado a otro al ritmo de la música.
  3. Del movimiento anterior pasa a hacer círculos doblando las rodillas en los giros.
  4. Junta al movimiento anterior un balanceo de hombros, sin soltar las manos de las caderas.
  5. Ahora después de cada giro introduce un levantamiento alterno con cada pierna. Elévalas tanto como puedas y según el lugar en que te encuentres.

¿Puedes coordinar todos los movimientos? Si es que no, sigue repitiendo, mientras pasa una canción tras otra en tu CD y te sientas más suelta. Si es que sí, vamos a introducir movimientos de brazos:

  1. Deja de balancear tus brazos. Súbelos con los codos doblados a la altura de tu nuca. Ahora extiende primero el derecho y después el izquierdo, como si ofrecieras alo; mientras que los vas recogiendo alternativamente. Ha de ser un movimiento sensual que evoque a la feminidad y recuerde a los orígenes tribales.
  2. Desde esa posición, pasa a extender alternativamente cada brazo al frente, estirándolo al máximo.

Poco a poco añade pasos de tu imaginación. Este es un baile con connotaciones ancestrales del baile tribal, de la danza árabe y de la cultura afrocubana, acepta todo tipo de movimientos que te hagan sentir en armonía con la madre Tierra.

Recuerda que para que sea efectivo, al menos debes bailar medio CD.

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