Ahora que definitivamente han acabado todas las fiestas navideñas, es hora de empezar a cumplir los propósitos de año nuevo.
Dejar de fumar ha de ser tu propóstio principal. Recuerda la gran cantidad de consecuencias negativas que entraña para tu salud y para la de tus allegados, convertidos en fumadores pasivos:
- Produce mal aliento.
- Amarillea los dedos y las uñas.
- Afecta al sentido del gusto.
- Propicia y empeora la aparición de la celulitis.
- Destruye los pulmones, pudiendo producir cáncer.
- Produce infertilidad e impotencia sexual.
- Causa un envejecimiento prematuro de todos los órganos, piel y cabello.
- Favorece la aparición o empeoramiento de enfermedades cardiovasculares.
- En definitiva, acorta la esperanza de vida.
Actualmente en casi todos los centros sanitarios, los médicos de familia ofrecen terapias y ayudas para afrontarlo con éxito. También puedes recurrir a consultas psicológicas especializadas, grupos de apoyo, acupuntura y a la fitoterapia.
Lo más importante es que el dejar de fumar sea un deseo propio y automotivado. Si has podido hacer otras cosas en tu vida más difíciles, ¿porqué no vas a lograr esto?
Desde la fitoterapia te vamos a dar algunas pautas para que consigas tu objetivo en el menor tiempo posible, sin engordar ni un gramo:
- Compra raiz de acoro, en herbolarios, y ten una provisión siempre contigo. Mastícalo cuando estés ansioso por fumar, y luego escúpelo. Las características químicas de esta planta, hacen cambiar el sentido del gusto, haciendo insoportable el sabor del tabaco y manteniendo ocupada la boca, sin necesidad de recurrir a dulces o caramelos.
- Realiza una cura durante 2-3 días comiendo unicamente manzanas. Aparte de depurar tu organismo, ayudarás a crear un hábito de rechazo frente al tabaco.
- Para evitar a no caer en la tentación durante el síndrome de abstinencia, toma de 2-3 infusiones de manzanilla y valeriana a partes iguales diariamente.
- Date friegas con infusiones de tomillo y salvia en la nuca antes de acostarte.










