17 feb
Queso fresco
¿Has decidido cuidarte? Entonces en tu dieta no puede faltar el queso fresco.
Si te gusta el dulce añádele un poco de mermelada, dulce de leche o sirope de chocolate. Y si eres de las que miran todas las calorías elígelo sin grasa y échale mermelada ligth o edulcorante en polvo. También puedes utilizarlo en tus ensaladas, añadirlo al bocadillo de los niños o adicionarlo a la pasta.
¿Porqué es tan bueno? Por sus propiedades nutritivas:
- Bajo en calorías.
- Alto valor proteico. Muy recomendado durante la infancia, adolescencia, embarazo y gran actividad física.
- Calcio y fósforo de fácil asimilación. Necesario en cualquier etapa de la vida, mayoritariamente durante la infancia, adolescencia, embarazo y vejez.
- Vitaminas del grupo B, A y D.
Existen varios tipos: El queso de Burgos, el Quark, la Mozzarella, la Ricotta, el Requesón, el Feta… Es cuestión de que elijas el que más te gusta o tengas una variedad en la nevera para cada ocasión. ¿Porqué no pruebas a elaborar estas deliciosas recetas?










