Si has hecho muchos excesos con el café, té o tabaco, no te extrañes porque tus dientes se vean un poco más amarillos de lo normal. Para que vuelvan a verse como antes reduce, o mejor aún elimina, estos hábitos. Y además toma nota de unos consejos muy sencillos:
- Utiliza blanqueador dental un día si y otro no. Intercalándolo con tu pasta normal. Evitarás sensibilizar tu dentadura. Si quieres algo casero, prueba con mojar tu cepillo en bicarbonato sódico. Lava como siempre y enjuaga.
- Si tu coloración es muy aguda, prueba con un remedio casi instantáneo: Enjuagar tu boca con zumo de aloe vera, 3 gotas de agua oxigenada y bicarbonato. Mantén en la boca el máximo tiempo posible y después escupe. No enjuagues posteriormente. Se recomienda realizar por la noche antes de dormir.










