Esa criaturita tan pequeña y que casi cabe en una mano será en un futuro un niño sano, sin evidencias de haber nacido antes de lo debido.
Ahora, más que nunca, es muy adecuado que la mamá de el pecho a su hijo. Es bastante normal que debido a la situación un tanto preocupante los padres olviden preguntar al médico si es posible. Sin lugar a duda SÍ. Aunque el embarazo no haya llegado a término, la leche materna se adaptará a las necesidades del bebé. Aportando primero proteínas y anticuerpos con el calostro. Y otros nutrientes con la leche, después.
Cuanto antes se empiece, antes empezará a recuperarse tu hijo, ya que la leche materna:
- Contribuye al desarrollo del aparato digestivo.
- Le provee de anticuerpos.
- Le ayuda a digerir.
La periodicidad con la que se le deberá dar el pecho será cada 2-3 horas. Deberás ser más paciente, ya que el reflejo de succión está más debilitado que en los bebés nacido a término.
Si tu bebé lleva una sonda nasogástrica también podrá obtener los beneficios de la leche materna. Ya que si el hospital en el que te encuentres lo permite, podrás extraértela con un “sacaleches” y dárselo al personal sanitario que se encargue de su cuidado.
En ocasiones, cuando el médico lo decida o la situación lo requiera, es más adecuado dar una fórmula de inicio enriquecida en proteínas y calorías, y algún suplemento vitamínico y mineral. Se suministrará cada 2-3 horas un promedio de 50-90ml.
En aproximadamente 2 meses (según el peso de partida) tu bebé habrá cogido el peso de un recién nacido a término y posteriormente poco a poco, empezará a adecuarse al peso recomendado a su edad. Normalmente a los 2 años, éste se equiparará a un desarrollo normal.










